lunes, 14 de abril de 2008

  • LAS NECESIDADES DE LA CÉLULA
Las funciones de Cada célula tiene su propia actividad, para lo cual necesita:todos los organismos pluricelulares, nutrición, relación y reproducción, son el resultado de las acciones conjuntas de todas sus células. Cada célula tiene su propia actividad, para lo cual necesita:
  1. Materia: necesaria para la reproducción, el crecimiento y la sustitución de estructuras deterioradas.
  2. Energía: necesaria para realizar cualquier actividad. Esta energía la obtiene la célula mediante la respiración celular, un proceso de oxidación que tiene lugar en las mitocondrias. Para producir esta energía la célula utiliza sustancias orgánicas como combustible, y oxígeno para poder llevar a cabo la oxidación.
  • ALIMENTACIÓN Y NUTRICIÓN
La alimentación y nutrición son dos procesos muy relacionados, pero tienen sus diferencias:
La alimentación es un proceso voluntario y consciente. Consiste en la elección, preparación e ingestión de los alimentos. Es importante tener una buena alimentación para estar sanos.
La nutrición es un proceso involuntario e inconsciente. Se produce en el interior del organismo y consiste en la transformación de los alimentos para que las células reciban los nutrientes
necesarios. Los alimentos se clasifican en siete grupos según los nutrientes que aportan y su función en el organismo.
  • LA DIGESTIÓN DE LOS ALIMENTOS
El aparato digestivo es el encargado de transformar los alimentos que ingerimos en compuestos más sencillos, los nutrientes, que pueden ser utilizados por las células. Ocurre en dos pasos, digestión y absorción.

La digestión es el proceso de transformación que experimentan los alimentos a su paso por el tubo digestivo, para convertirse en nutrientes.
  • LA ABSORCIÓN DE NUTRIENTES
Tras la digestión de los alimentos, los nutrientes obtenidos son absorbidos a través de las paredes del intestino delgado.


La materia que no se ha digerido pasa al intestino grueso, donde se absorbe la mayor parte del agua y las sales minerales. Así, los restos de alimentos se van compactando hasta formar las heces.













La absorción de nutrientes se realiza en el intestino a través de los pliegues y vellosidades intestinales.
  • EL PROCESO RESPIRATORIO
El sistema respiratorio es el encargado de llevar este aire al interior del organismo y de expulsar al exterior el dióxido de carbono que se produce en el proceso.
Hay dos movimientos respiratorios: inspiración y espiración. Ambos constituyen la ventilación pulmonar.
El aparato respiratorio obtiene oxígeno para la respiración celular y expulsa dióxido de carbono.

  • EL INTERCAMBIO DE GASES
Los movimientos respiratorios llevan el aire hasta los alvéolos pulmonares, en los que se produce un intercambio de gases con la sangre de los capilares.
El aire que entra en el alvéolo tiene un alto contenido de oxígeno y poco dióxido de carbono, al contrario que la sangre que llega a los alvéolos. De este modo, el oxígeno del aire pasa del alvéolo a la sangre y el dióxido de carbono de la sangre pasa al alvéolo, que es expulsado en la espiración.


El intercambio de gases (oxígeno y dióxido de carbono) entre el aire y la sangre se realiza por difusión a través de las paredes de los alveolos y capilares. EL PAPEL DE LA SANGRE La sangre es un tejido formado por un líquido denominado plasma, y diversos tipos de células sanguíneas: glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. En el plasma se encuentran disueltos los nutrientes y las sustancias de desecho. La sangre se encarga de transportar los nutrientes absorbidos en el intestino y el oxígeno recogido en los alvéolos hasta cada una de las células de nuestro organismo. De las células recoge el dióxido de carbono y otros productos de desecho para que sean eliminados.

  • EL PAPEL DE LA SANGRE
La sangre es un tejido formado por un líquido denominado plasma, y diversos tipos de células sanguíneas: glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. En el plasma se encuentran disueltos los nutrientes y las sustancias de desecho.

La sangre se encarga de transportar los nutrientes absorbidos en el intestino y el oxígeno recogido en los alvéolos hasta cada una de las células de nuestro organismo. De las células recoge el dióxido de carbono y otros productos de desecho para que sean eliminados.